Editoriales culturales | 5 min de lectura | Abril 2024
Un recorrido por el proyecto fonográfico del Teatro Colsubsidio y su apuesta por preservar la memoria artística más allá del escenario.
Por Jaime Andrés Monsalve B.
Además de su ya reconocida cartelera, desde hace dos años el Teatro Colsubsidio trasciende su compromiso con la cultura a través de grabaciones que nacen, precisamente, de lo que ocurre sobre sus tablas. Este es un recuento de un emprendimiento tan memorioso como memorable.
En el universo de lo inmediato, en contravía de quienes ven en el ejercicio de la memoria una inversión inoficiosa, no es frecuente encontrarse con empeños culturales provenientes del sector privado que busquen prolongar, hacia una colectividad, aquellos instantes que en su momento solo disfrutamos unos pocos privilegiados.
Podríamos emplear este espacio para reiterar lo que en otros años hemos dicho: que los espectadores bogotanos tienen la fortuna de contar con la curaduría cuidadosa, exhaustiva y de calidad que el Teatro Colsubsidio ha venido ofreciendo. Y no estaríamos mintiendo.
Sus temporadas bienales de tango y flamenco, los conciertos de artistas como Jan Lisiecki, Silvia Pérez Cruz junto a Javier Colina, la reunión de Ivan Lins y Gonzalo Rubalcaba, la Orquesta Aragón y el dueto Gema y Pável constituyen encuentros inolvidables con el asombro y la experiencia estética, junto con una nutrida oferta de artistas independientes colombianos.
Y así seguirá siendo. Pero este año, en medio de conversaciones informales con Paulo Sánchez, director del Teatro, surgía una frase reveladora: “Mañana estará en los estudios para grabarle un disco”.
Quienes hemos asistido en los últimos 30 años a las jornadas propuestas en el antiguamente denominado Teatro Roberto Arias Pérez debemos parte de nuestra educación en música clásica a las grabaciones que se vendían en la antigua librería del lugar, en el espacio que hoy ocupa el Café de las Letras.
Mi primera audición de la Sinfonía n.º 4 de Gustav Mahler —hoy por hoy mi obra preferida del compositor— provino de uno de esos casetes, evidentemente copiados, pero que, no por extraoficiales, dejaban de ser profundamente valiosos en su afán por educar y entretener.
A diferencia de aquellos tiempos, las grabaciones que hoy impulsa el Teatro Colsubsidio son propias y se encuentran al alcance de un clic.
La primera noticia que tuvimos sobre estos lanzamientos llegó en 2022, bajo el nombre de Almas cruzadas, con la participación de Juliana Escobar, acompañada del Ensamble Cruzao, de Manizales, ganadores del Mono Núñez en 2012.
Los arreglos modernos de la agrupación dialogaron con la ductilidad vocal de la cantante antioqueña, una figura ampliamente reconocida en la tradición andina colombiana.
La cercanía de Paulo Sánchez con los integrantes de Cruzao, con quienes además comparte origen, pudo haber hecho pensar que Almas cruzadas sería una bella eventualidad. Sin embargo, lo que vino después confirma otra cosa: nuevas producciones, al menos ocho más, en las que grandes figuras del jazz latino, la música de Brasil, los intérpretes clásicos, la nueva canción y los sonidos del interior del país han sido registrados bajo la marca Colsubsidio.
“La intención no era crear un sello, pero vamos a resultar siéndolo, porque ya contamos con un catálogo de once fonogramas y varios más en proceso”, explica Paulo Sánchez.
La iniciativa tiene su origen en un plan de expansión de contenidos.
“Yo, decididamente, he pensado que un teatro de la importancia del Colsubsidio tiene que marcar una pauta y no ser solo un escenario que presenta espectáculos esporádicos o unitarios, sueltos, sin ningún relato”, cuenta Sánchez.
“Entonces —continúa— me parece que, en un contexto como el que se ha impuesto, donde predomina la oferta de frivolidades y lo efímero por intrascendente, tener una agenda que contara otras cosas y que además complementara lo que sucede en otros lugares del país y de la ciudad tenía más sentido”.
Lo primero que nació al amparo de esa idea fueron las escuelas de formación artística del Teatro.
“Así surgió la intención de que, en todas las infraestructuras de Colsubsidio, incluyendo aquellas ubicadas fuera de Bogotá —como los hoteles de Girardot y Paipa, Piscilago y el Alcaraván en los Llanos Orientales—, también hubiera algo de la oferta cultural del Teatro”, comenta su director.
A partir de ahí comenzó a gestarse un plan en el que primara el resguardo de la memoria. La creación de un proyecto fonográfico resultaba, entonces, natural.
“Esto responde, entre otras cosas, a que en el Teatro Colsubsidio ocurren situaciones únicas: la primera o la última visita al país de un artista, encuentros inéditos entre grandes músicos, proyectos sinfónicos irrepetibles y otros momentos que merecen ser registrados”.
Un archivo que preserva la memoria
El acervo de grabaciones propias, actualmente disponible en plataformas digitales, incluye proyectos como los formatos filarmónicos de la cantautora Marta Gómez, con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica Juvenil de Bogotá, y del colectivo infantil Bosque Encantado, también junto a esta agrupación.
Ambas producciones han alcanzado reconocimiento internacional, con nominaciones al Latin Grammy en categorías como Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional y Mejor Álbum de Música para Niños.
También destaca la colaboración entre el cantor llanero Walter Silva y la Orquesta Sinfónica Nacional, así como encuentros únicos como el del virtuoso brasileño del cavaquinho Hamilton de Holanda y el ensamble venezolano C4 Trío, reunidos en el álbum Tembla, ganador del Latin Grammy 2024 como Mejor Álbum Instrumental.
A este repertorio se suma el trabajo de los hermanos Saboya —intérpretes de guitarra, tiple y bandola— junto con el reconocido clarinetista y saxofonista cubano Paquito D’Rivera, así como el Quinteto Leopoldo Federico con su álbum Quinteto con voz, nominado al Latin Grammy en la categoría de Mejor Álbum Folclórico.
“Lo de los fonogramas es un resultado de esa ambición: sentir que tenemos una responsabilidad cultural como caja de compensación y que debemos seguir fomentando la cultura de la buena apreciación artística”, explica Paulo Sánchez.
Cuatro grabaciones más en proceso serán los próximos eslabones de esta cadena, que demuestra que, a diferencia de lo que pensaba Marshall Berman, y gracias a los oficios del Teatro Colsubsidio, no todo lo sólido se desvanece en el aire.
Lanzamientos
2020
Quinteto con voz – Quinteto Leopoldo Federico
2022
Almas cruzadas – Ensamble Cruzao y Juliana Escobar
Marta Gómez Filarmónico – 20 años
Bosque Encantado Filarmónico
2023
Zamba Negra – Hermanos Saboya y Paquito D’Rivera
Walter Silva Sinfónico
Tembla – Hamilton de Holanda y C4 Trío
Palosanto – 30 años
2024
Ensamble Cruzao Filarmónico
Xamá – Bebé Kramer con Alexis Cárdenas y Ensemble Recoveco
2025
Peregrino – Yamandú Costa con Hermanos Saboya
Quinteto Revolucionario Filarmónico
En producción
Gema y Pavel Retoma
La Pambelé
Pedro Aznar Filarmónico
Gonzalo Rubalcaba e Iván Lins en directo Teatro Colsubsidio


